
Empieza el ritual, nadie dice nada, pero, yo lo siento igual, la desesperada gana, de querer viajar con tan solo una pitada a otra realidad que sea mejor. No se si mejor, pero esa gana, ahora, se hace general y ahora queman las miradas para saber quien va a ser el primero en descorchar un suspiro para darle paso a Ramiro.
Y ahi es cuando todos lo miran a él, el que mejor sabe gambetear la ley, al que todos en el barrio llaman el Sensei, vos sabeis, vos sabeis. Asi que armate uno, armate uno, Hernan. Que bueno sos armando, te felicito, Hernan. Que suaves son tus dedos, que suave sos, Hernan. Que lindo es mirarte armando uno, Hernan.

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